martes, 22 de septiembre de 2009

La sucesora de Politkovskaya en Getafe Negro




La novelista y periodista rusa Yulia Latínina (Moscú, 1966) participará en el próximo Festival Getafe Negro (www.getafenegro.com/ediciones/II/), el festival de novela policiaca de Madrid (22 al 25 de octubre), para presentar su primera novela traducida al español, El caos del Cáucaso (Libros del Lince).

Latínina es considerada la sucesora de Anna Politkovskaya, sobre todo por su periodismo siempre polémico y provocador.
En uno de sus artículos llegó a escribir que Vladimir Putin había reclutado los servicios de Berlusconi, Chirac, Schröder y George Bush para tenerlos al servicio de sus intereses políticos.
En otro artículo demoledor inventó el nombre de Petrocracia para el sistema político de Vladimir Putin. Pues como ella misma afirma “El poder en Rusia es, en esencia, autoritario”.

El caos del Cáucaso es un ataque feroz y lleno de humor negro contra el sistema político ruso e incide sobre todo en los efectos perversos que la combinación de autoritarismo, corrupción y terrorismo provocan en el funcionamiento de una imaginaria república caucásica vecina de Chechenia y bañada por el Mar Caspio.
Narrada como un thriller, y a ritmo vertiginoso, la novela pone al desnudo la crueldad del terrorismo y la desfachatez de los gobernantes que sólo piensan en el enriquecimiento personal.

Comedia surrealista de humor negrísimo, El caos del Cáucaso cuenta historias inverosímiles que, sin embargo, están basadas en hechos y situaciones absolutamente reales.

Hace años que no leía una narración tan entretenida.
Un prodigio del género negro, a ratos estremecedora, a ratos hilarante.
Tibor Fischer (The Guardian)

lunes, 1 de junio de 2009

Siete maneras de matar a un gato



Los Libros del Lince (www.loslibrosdellince.com) inaugura su colección de narrativa con la novela Siete maneras de matar a un gato
(en librerías a partir del 12 de junio) del argentino Matías Néspolo.
En las afueras de una ciudad demasiado grande de un país demasiado pobre, no hay fronteras ni ley ni cultura.
Solo hambre, tedio, pegamento.
Allí manda el más fuerte, el más cabrón.
En ese mundo malviven el Gringo y el Chueco, un par de chicos cuya amistad es tal vez el único regalo que les ha hecho la vida.
Rodeados por camellos de poca monta, violencia de género, formas inhumanas de vivir, un día se lanzan a la delincuencia, la forma de relacionarse con el mundo a la que se han acostumbrado. El robo de un arma de fuego permitirá al Chueco subir de categoría en el infierno de los basurales.
Para el Gringo, en cambio, el encuentro azaroso del amor y de un manoseado ejemplar de Moby Dick parecen abrir el camino de la redención.
Aunque muchas son las formas de escapar a la marginación y la miseria.
Y la mejor no es la más dulce, sino la más expeditiva.

Siete maneras de matar a un gato es una crónica de la miseria material y espiritual, de la vida a la que nuestra civilización ha ido empujando a un número inmenso de seres humanos.
Pero también es una bella y amarga novela de iniciación por partida triple: al delito, al sexo y a la literatura.
Sin caer jamás en la sociología, y en la mejor tradición de obras como Los olvidados de Buñuel, la novela avanza con pulso firme y supone una demostración de madurez sorprendente por parte de su autor, cuyo debut augura una carrera literaria de enorme futuro.

Matías Néspolo nació en Buenos Aires en 1975.
Es autor del poemario Antología seca de Green Hills (Emboscal), ha participado en la antología Odio Barcelona (Melusina) y junto a su hermana Jimena ha compilado La erótica del relato. Escritores de la nueva literatura argentina (Adriana Hidalgo Editora).
Se gana la vida en Barcelona (tiene mujer, tres hijas y un perro) desde 2001 como periodista cultural.
Próximamente debutará en el extranjero de la mano de la prestigiosa editorial alemana S. Fischer.

lunes, 4 de mayo de 2009

METRO 2033


El 26 de mayo aterriza en las librerías españolas uno de los bestsellers de la ciencia ficción rusa contemporánea: Metro 2033 de Dmitry Glukhovsky ha vendido más de un millón de copias en Rusia y su traducción ya se ha contratado en dieciséis países, entre ellos Alemania, Inglaterra y Japón.

Año 2033. El mundo está reducido a escombros. La humanidad está cerca de extinguirse. La mitad de las ciudades han sido destruidas y se han vuelto inhabitables a causa de la radiación. Al otro lado de sus límites se extienden interminables desiertos calcinados y los restos de lo que, algún día, fueron bosques. Los supervivientes apenas recuerdan el esplendoroso pasado de la raza humana.

Han pasado más de 20 años desde que el último avión despegara de la tierra. El hombre ha cedido la administración de la tierra a nuevas formas de vida, seres mutantes a causa de la radiación, criaturas mejor adaptadas que los humanos al nuevo mundo. La era de los hombres ha terminado.

Los supervivientes viven sin saber si son los únicos humanos en la tierra. Viven en el Metro de Moscú, el refugio antiaéreo más grande del mundo. Este es el último refugio de la humanidad. Casi todos ellos estaban en el Metro ese día, y esto fue lo que les salvó. Bajo tierra, restan protegidos de la radiación y las criaturas mutantes gracias a las barreras herméticas, mientras que destartalados filtros limpian el agua y el aire. Los artesanos han construido dínamos para crear electricidad, y las granjas subterráneas cultivan setas y cerdos. La administración central hace tiempo que ha dejado de existir y las estaciones se han convertido en pequeños estados, donde las personas comparten sus ideas, las religiones, los filtros del agua o simplemente la necesidad de repelar una incursión enemiga. Este es un mundo sin un mañana, sin espacio para sueños, planes o esperanzas. Los sentimientos han dejado paso a los instintos, y lo más importante es sobrevivir a cualquier precio.

VDNKh es la estación más inhabitada del norte. Unos pocos miles de personas viven allí, unidos por amistad, tratando la estación como lo harían con su propia casa. Es una de las mejores y más seguras estaciones del Metro. Pero ahora un nuevo y terrible miedo ha aparecido. Arytom, un joven hombre que vive en VDNKh, será el encargado de penetrar en la tierra del Metro, para alertar a todos del horrible peligro y ofrecer ayuda. Él tiene en sus manos el futuro de su estación, del Metro entero y, tal vez, de toda la humanidad.

Más información: http://www.scyla.com/metro2033/

miércoles, 22 de abril de 2009

Manifiesto de los Heraldos


Las palabras se tocan, es un hecho. Son puro roce. Movimiento. Lascivas monedas de cambio entre los cuerpos en el comercio del mundo. Son erecciones de la lengua, latigazos de la mirada. Resbalan, golpean, se incrustan en la carne como la hoja de un cuchillo. Pero hay muchos –urge decirlo- que sólo se acarician con ellas. Porque estamos hartos del onanismo verbal, preferimos arrancarles los rizos y el tutú resplandeciente para ensartarlas en ristre.

Los ejercicios de estilo o de vanidad nos arruinaron el oído. Ahora la música nos es ajena. Quizás nuestras frases desafinen. Hagan ruido. Pero suenan.

Contamos historias. Esas historias incómodas que ya nadie se atreve a contar. Y para eso salimos a la calle o nos recluimos en la cárcel del lenguaje. Pero picamos nuestros propios boquetes con cinceles nuevos.

Porque nos fastidian los que llenan páginas y páginas de paseos por sus bibliotecas. Y como estamos cansados de que Sherlock Holmes escriba y el idiota Watson se deje leer, jugamos limpio. Asumimos el riesgo y nos tomamos en serio el simulacro. Somos anticuados. Anacrónicos. La posmodernidad nos desubica. Nos cae peor que un plato de espaguetti a la boloñesa como postre de un asado. Y de los buenos.

Porque estamos tan hartos del bibliotecario ciego como del ajenjo.

La fatuidad nos irrita. Para narrar no basta sólo con mirarse al espejo. Antes que pasarnos de listos echando a perder una buena historia, practicamos el ensayo, la crítica, la ortodoncia, la licantropía…

Es cierto que del parricidio no podemos jactarnos. La dictadura nos dejó huérfanos. Y pese a que fuimos muy bien educados en el olvido, un talismán nos guardó el recuerdo. Diego de Zama. Sus silencios son hoy premura. Su gravedad, esta carcajada.

Para no ceder a los crímenes del Vaticano o a los de los pichiciegos de Oxford, manchamos las historias con sangre. La nuestra. Y sin alarde. Pero no se asusten: es negra. Por nuestras venas corre tinta.

Porque nos dan urticaria los graciosos que venden libros de aire, los farsantes y los funcionarios con impostura de cartoneros, nos quedamos en casa. Pero cuidado: no perdemos el tiempo. En cada palabra nos jugamos el pellejo. No se trata de otra conjura de los necios, pero podría serlo…

Y como nos gustaría machucarle los dedos con la Olivetti a más de uno para que aporreara el teclado con el culo, revolvemos la sopa. Mezclamos la baraja y volvemos a servir las cartas. Manchadas, pringosas, puede que marcadas y viejas, pero la mano es nuestra. Abrimos juego.

Abrimos juego.

¿Vitalistas? Sí, de la petite morte hacia donde se dirige el relato.

Así es como se acaba el mundo, no con un estallido sino con un suspiro.

Los Heraldos

Buenos Aires – Barcelona, febrero de 2009

María Casiraghi, Oliverio Coelho, Marcelo Damiani, Marisa do Brito Barrote, Claudia Feld, Jorge Hardmeier, Gisela Heffes, Federico Levín, Pablo Manzano, Martín Murphy, Jimena Néspolo, Matías Néspolo, Mauro Peverelli, Patricio Pron, Ricardo Romero, Hernán Ronsino, Diego Vecchio

La erótica del relato

Escritores de la nueva literatura argentina

Jimena Néspolo y Matías Néspolo (compiladores)

Adriana Hidalgo Editora, Buenos Aires, 2009

www.adrianahidalgo.com

lunes, 20 de abril de 2009

Sé que mi padre decía


Willy Uribe es finalista del Premio Memorial Silverio Cañada a la mejor primera novela de 2008 escrita en español con su negrísimo thriller Sé que mi padre decía (Ediciones El Andén).
El premio se fallará durante la celebración de la 22ª Semana Negra de Gijón entre el 10 y el 19 de julio de este año.
Más información: http://www.semananegra.org/

lunes, 23 de febrero de 2009

Stieg Larsson + Roberto Benigni = Manuel Manzano


Con esta fórmula define el novelista y crítico literario italiano Giuseppe Genna el encaje de bolillos de Manuel Manzano en su desternillante novela negra Capitán de las sardinas.
Manuel Manzano, un escritor genial y poco conocido en el extranjero (en casa todos le temen), pero al que le auguramos un futuro extraordinario, ha estado estos días por Milán para presentar la traducción italiana de su novela (Le incredibili disavventure di un autentico cacasotto), que publica el sello gamberro de Feltrinelli (Kowalski Editore: www.kowalski.it/).
Hasta un mito como Inge Feltrinelli le ha rendido pleitesía.
Y más adelante llegarán las ediciones portuguesa y eslovena.
¿Alguien más se atreve con este terrocómico venido de otro planeta?

lunes, 9 de febrero de 2009

Excelente acogida crítica de ‘El boxeador polaco’ de Eduardo Halfon


La escritura de Halfon utiliza la realidad pero no es otra cosa que literatura, que buena literatura.
José María Goicoechea

Una obra concentrada, para leerla despacio y saborear.
Méndez Vides

Lo que se nos cuenta en este libro es reflejo de una revelación mucho más antigua que la muerte.
Manuel Borrás

Siempre resulta fascinante contemplar cómo de pronto surge una voz fresca y se las arregla para que también suenen como si fuesen nuevos y recién estrenados unos temas que en realidad son los de siempre. Y por lo tanto eternos. Tal es el caso de Eduardo Halfon, un guatemalteco que empezó a darse a conocer (sin hacer demasiado ruido, esa es la verdad) en los primeros años del presente siglo y que se descuelga ahora con este excelente libro de relatos titulado El boxeador polaco.
Javier Fernández de Castro

De ese estrecho brazo de tierra que une como puede la literatura poderosísima del norte y del sur americanos surge este excelente escritor guatemalteco, letraherido manifiestamente, y que uno se atreve a recomendar en estos tiempos de crisis.
Javier Goñi

Pueden leer los cuentos inéditos del autor en este blog:
http://etiquetanegra.com.pe/blog/elocuencias/